Publicaciones

Historia

Historia de la Planta Hidroeléctrica de Carrillos de Poás

plantacarrillos

La planta hidroeléctrica del río Poás, ubicada en el distrito de Carrillos, fue una de las primeras del país y la primera en ser ensamblada por mano de obra nacional.  

La construcción de esta planta estuvo a cargo del Ing. Jorge Manuel Dengo Obregón, quien fuera más tarde fundador y principal ideólogo del ICE, de la Comisión Nacional de Emergencias, ministro de Comercio Exterior en la administración Monge y vicepresidente de la República durante la primera administración Arias.  

 

La planta pertenece a la Empresa de Servicios Públicos de Heredia, la cual demostró que los costarricenses estaban en capacidad de asumir la solución al problema eléctrico. Para 1951 la planta Carrillos, generaba 2.400 voltios que era amplificados a 34.500 voltios en la subestación elevadora. Esta energía se transportaba al patio de interruptores El Descanso. Contaba con dos turbinas tipo Francis de eje horizontal . La presa de derivación es tipo vertedora de gravedad, con altura de 4 metros. La longitud de la conducción de toma embalse es de 2.645 metros.  En este artículo, presentamos la historia de esta importante obra de ingeniería, ubicada en nuestro cantón, según los documentos del Museo Histórico y Tecnológico del ICE, recopilados por Luis Miguel Chaves Murillo.


 

 

Historia de la Planta Hidroeléctrica de Carrillos de Poás

(Empresa de Servicios Públicos de Heredia)

ing Jorge Manuel Dengo propulsor de la panta de carrillos

Jorge Manuel Dengo.
Joven ingeniero que realizó estudios técnicos para la futura Planta de Carrillos

En la década de 1930 el problema eléctrico en Heredia continuaba agravándose puesto que la demanda era mayor que la capacidad instalada de la planta La Joya. Ante esta situación la Municipalidad de Heredia se dio a la tarea, con el apoyo de la Junta Progresista, de lograr la financiación para un nuevo proyecto hidroeléctrico. El 23 de agosto de 1939, el Congreso Nacional emitió la ley No. 247 por medio de la cual se autorizaba a la Municipalidad de Heredia para que, con la cooperación económica del Estado y de acuerdo con la Secretaría de Fomento, procediera a instalar una Planta Hidroeléctrica en el sitio “Las Ventanas”, cerca de la confluencia de los ríos Segundo y Virilla, pudiendo invertir en la construcción de esta obra hasta ¢1.250.000.

 

Además, se le concedió un auxilio de ¢500.000, a cargo del Tesorero Público, para invertir en el pago de parte del valor de la obra y facultaba al Poder Ejecutivo para la prestación de una fianza solidaria del Estado a favor de la Municipalidad por un monto de ¢750.000.

 

Se autorizaba a la Municipalidad para emprestar los ¢750.000, emitir bonos u otros valores por esa suma, con el fin de asegurar el saldo del costo de la obra. Esta obligación devengaba intereses inferiores del 6% anual y la Corporación Municipal debía destinar anualmente ¢60.000 al pago de amortizaciones e intereses, incluso se estableció que la Inspección General de Municipalidades no debía aprobar los presupuestos respectivos de la mencionada Corporación si no se incluían las erogaciones atinentes a la construcción del proyecto “Las Ventanas”.

 

La nueva Planta podía construirse por administración o por terceros, siempre que se siguieran los procedimientos de licitación, según conveniencia de la Secretaría de Fomento y la Municipalidad de Heredia. Pese al “Ejecútese” que a esta ley le dio el presidente León Cortés (1936-1940), la obra no llegó a concretarse, en parte debido al contexto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).y por las dificultades financieras del Estado costarricense.

 

Los esfuerzos no eran suficientes y el problema del faltante eléctrico de la ciudad continuaba, la situación llegó a ser tan alarmante que la Municipalidad designó al Ing. Alfonso Peralta para valorar el funcionamiento de la Planta La Joya y a partir del informe que presentó, se tomó la decisión de no conceder nuevos servicios de calefacción ni de fuerza motriz. Los únicos servicios brindados eran de iluminación residencial (máximo cinco luces), siempre y cuando otro abonado se hubiese retirado.

 

 

Comentarios